El sueño llega de a momentos y se va.
La noche se convierte en una eterna pelea por conseguir dormir.
Sus ojos se cierran en busca de un sueño inexistente, y al abrirse creen haber estado cerrados por horas y tan solo 5 minutos pasaron desde ese instante falso de sueño...
Se levanta y recorre el lugar. Se siente un extraño en su propio hogar, como si ya no viviera en el.
Vuelve a la cama e intenta conciliar el sueño nuevamente.
Mil imagenes se le aparecen y se siente perturbado.
El amanecer nunca llega y su amor ya no le espera.
sábado, 9 de enero de 2010
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